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ALMERIA 1.561: Visita de la Inquisición al Obispado
Por Ana Isabel Liado Granado y Pelayo Alcaína Fernández
Instituto de Estudios Almerienses
VISITA INQUISITORIAL
Las notas que se apuntan, han sido extractadas del legajo 1953 del Archivo Histórico Nacional de Madrid, en la Sección de Inquisición. Este tipo de informaciones inquisitoriales no suelen ser muy frecuentes en la provincia de Almería, de ahí que hallamos decidido sacarla a la luz mediante la trascripción de la misma.
El método de la Visita, es realizado con unos fines bastante claros, llevar a los lugares más lejanos el orden ya establecido por el Santo Oficio. En aquellos reductos más distantes de las cárceles inquisitoriales, aún se mantenían costumbres contrarias a lo que se promulgaba por norma de la Suprema.
Estas salidas de la sede central de la Inquisición, se realizan con la presencia de un Inquisidor, un Nuncio, un Secretario que toma nota de lo que acontece y un intérprete para llegado el caso, poder comunicarse con las personas que no hablan castellano, cosa esta muy habitual en reductos donde la presencia de otras personas que no fueran moras, quedaban restringidas al párroco, como en la zona de las Alpujarras.
Del legajo se entresaca que el viaje realizado por el inquisidor, toma comienzo el día 16 de Abril de ese año y llega a su fin 5 meses más tarde, el día 19 de Agosto. Según las propias palabras del inquisidor, los acusados eran de baja condición social: “…a 19 de Agosto del presente a esta ciudad y se acabóde visitar todo el Obispado... los negocios que han resultado a causa de ser la gente pobre no han sido castigados con más rigor, ha suscedido bien Gloria a Dios, sin aver desgracias algunas, plega a el se sirva con lo que ha hecho...” En el expediente, el abajo firmante es el Licenciado Juan Beltrán inquisidor y da la cifra de 210 hábitos de reconciliados y condenados impuestos en todo el obispado, de las 311 causas que se abrirán en este primer viaje. Los acompañantes del licenciado serían Alvaro Flórez de Alguacil mayor, el bachiller Pedro de Maurilla como Secretario, Gonzalo de Posada como Nuncio y García Chacón por lengua.
Tras esta campaña de verano, por asi llamarla, el inquisidor manda un escrito a la Suprema, comunicándole como se había resuelto el cometido. En sus comentarios se aprecia el buen estado de cordialidad que mantuvo con todos sus compañeros y hace unas apreciaciones de lo que se debe acometer en sucesivos viajes. En una de estas aportaciones dice: “... suplico a VS. les haga merced (se refiere a los anteriores acompañantes) de costa mejorada porque el tiempo a sido recio y algo peligroso y an trabajado con mucha diligencia y cuydado. . .para la buena expedición de los negocios porque se puedan hacer dos audiencias, son menester dos que sirvan de lengua, García Chacón es bastante, V.S. provea lo que fuese servido y nuestro señor los muy Ilustres
y Reverendísimas personas de V.S.guarde..”.
Por parte de la Suprema se responde a esta carta del inquisidor, con otra fechada el 17 de Septiembre. En ella
se da por bien la ayuda de costa que pedía Don Juan Beltrán, asi como admitiendo que podía ser algo bueno el llevar más lenguas en estas campañas. Asimismo en la epístola que envia, se recomienda al inquisidor que en futuras visitas sea un poco más severoa la hora de imponer sus penas a los moriscos, como si desde esas altas instancias se intuyera lo que el tiempo habría de deparar.
En el repaso de los expedientes abiertos, apreciamos como hay algunas que otras manifestaciones en contra de las medidas adoptadas por los castellanos (en concreto las críticas por parte de los moriscos van encaminadas sobre el rey D. Femando). Son bastantes los comentarios por parte de estos moriscos encausados que hablan en contra de las decisiones tomadas por los dignatarios que imponen las conductas sociales de ahí que sean bastantes los intentos de huir a berbería.
Bemard habla en su libro “Minorías y marginados en la España del siglo XVI”, del aspecto espacial como factor favorable a una menor influencia del Santo Oficio y sus métodos.(1)La lejanía, definitivamente supondría un freno a la persecución de los que incurrían en pena, asimismo se advierte que las costumbres propias de la raza perseguida se mantenían en estos lugares alejados de la ciudad de Granada (a la que se pertenecía en su jurisdicción).
Por la zona de estudio se desconocen otras visitas que no sea la expuesta, aunque en 1.583 aparezca una nueva expedición que no llegará a abarcar todo el territorio y tan solo estudiará algunos encausados de Almería y su entorno.
Si en 1.561 se encuentran 311 casos, es muestra clara y evidente de que nos encontramos en el punto álgido de la persecución de la clase morisca. Existe un considerable aumento en las penas contra los moriscos en el periodo de 1.550-1.570, según se refleja en los estudios del Profesor García Fuentes, de la inquisición de Granada (2). Tras la última fecha, las causas contra esta minoría se escinden, al ser expulsados del territorio granadino.
¿Cuales son las zonas por las que pasan los inquisidores factura?. Viendo el mapa de los principales poblados donde se realizan procesos, se advierte que son tres los focos más intensos; Almería y su entorno, el Valle del Almanzora y los Vélez. La Alpujarra Almeriense no se toca porque hasta entonces no quedaba encuadrada dentro del obispado de Almería. La costa desde el morrón de los Genoveses hasta la provincia de Granada escasamente se mencionan. A ellas no se pasan los inquisidores porque la costa en teoría debería de ser un coto vedado a la ocupación morisca, evitando de este modo que tuviesen contacto con sus hermanos de fe de la costa africana, en la costa y plazas fortificadas desde las primeras repoblaciones se habían asentado en ellas los cristianos viejos.
Hay un mayor incremento de actuaciones contra los moriscos en zonas del Valle del Almanzora y de los Vélez, mientras que en la zona de Almería y sobre todo en la ciudad, las causas abiertas penden más sobre los cristianos viejos. El estudio de la inquisición en Almería es un vivo reflejo de como se acometen las investigaciones de la Suprema, el intento de corrección de la sociedad se deja caer tanto en la población laica, como en la población religiosa. La búsqueda de que todo quede dentro de un mismo orden no entiende de clases ni privilegios. Es aquí en la ciudad, donde residen el cabildo catedralicio, el lugar donde más casos contra secretarios, escribanos y algún que otro judaizante afloran a las pesquisas de la visita. Plateros y mercaderes dan la nota sintomática de la actividad que comienza a tener la ciudad, apenas trascurridos 3/4 de siglo, desde su toma por las tropas cristianas.
La otra cara de la incursión del inquisidor se muestra en el resto de las poblaciones por las que pasará, una aglomeración de procesos, predominantemente contra moriscos, exceptuando si cabe las que abren a fieles seguidores de los marqueses de los Vélez.
Al finalizar el periplo por todo el obispado de Almería, la inquisición consigue arrancar de las manos de los penitenciados 151.917 maravedís. Penitencia pecuniaria esta, que servía para anular penas de poca monta, ya fueran blasfemias o ejecución de actos propios del rito musulmán, prohibidos por las ordenanzas, como el de bañarse o alheñarse. La cuota a pagar asimismo no era fija, sino que variaba según se presentase solo un acto punible o concurriesen en más de una infracción.
Las penas que se imponen a los penitenciados quedan mostradas en las gráficas a grosso modo, pero las cifras totales son:
Penitenciados en un día de fiesta, ayuno y Otras ...66
Penitenciados con dinero y además misa ............147
Enviado el proceso a Granada .............................65
Enviado preso con secuestro de bienes ................36
Castigo corporal de 100 azotes y destierro............. 1
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